La Dieta IV
La cosa avanza despacio. Como en las buenas relaciones, mi dieta y yo estamos jugando el uno con el otro, tanteando nuestros límites y descubriendo qué tenemos en común.
Sigo sin picar absolutamente nada entre horas, y mis consumos de calorías se han reducido escandalosamente en las comidas. Evitar el pan y los carbohidratos en general está teniendo su recompensa.
En la cena de ayer, me tomé un gallo y un poco de la coliflor al ajo arriero ‘a la Revann’, que me gustó más de lo que había esperado. Por extraño que parezca, me dio la sensación de que ya había comido demasiado. Eso es lo ideal, que junto a las raciones vaya reduciéndose mi necesidad de ingerir grandes cantidades de alimentos. El llamado “estrechamiento de estómago”.
Hasta ahora, mis pecados no han sido muchos y probablemente reincidiré. El sábado tomé como comida principal un sandwich integral de pavo con ensalada y ayer en el gimnasio aposté por un sandwich vegetal. Vale que es pan y lo tengo prohibido, pero como la ración es pequeña y forma parte del plato, lo dejaré pasar. Lo que tampoco haré será convertir los sandwiches en parte integral de mi dieta, pero para situaciones puntuales son una solución razonable.
Mi otro pecado es el azúcar. Es cierto que sigo tomando café con azúcar, pero me niego a dejarlo. Creo que mi organismo lo necesita para funcionar y no voy a renunciar a él.
Por otro lado, creo que me compraré un suplemento vitamínico…
En el apartado lúdico, esta tarde voy a superar mi primera prueba de fuego en el palco del Bernabeu, para ver el Real Madrid-Mallorca. No comer como un cerdo en estas situaciones SI es complicado. ¡Pero lo conseguiré! Como el partido es a las 21, lo más probable es que termine picando algo que cuadre con mi dieta y me quede sin cenar después.
Tengo dudas también sobre el alcohol. Me consta que engorda mucho, y que uno de mis primos logró adelgazar una barbaridad simplemente suprimiéndolo de su dieta (lo que me hace pensar en cuánto estaba bebiendo antes). Como cada vez más soy un bebedor ocasional y apenas recuerdo la última vez que me pegué un cubata en lugar de una cerveza, creo que será absurdo fijar reglas demasiado estrictas al respecto.
Otra cosa que me llama la atención es que a mucha gente le sorprende mi dieta, y considera que no la necesito. Gran mentira. La gente muy alta tiene tendencia a disimular esas cosas, pero yo he pasado de ser el típico tirillas a que la gente me vea como una persona grande. Myka y Vampi me conocen desde hace muchos años y son los principales testigos del cambio. El paso siguiente es lento, pero como no me ponga ya a corregirlo, será ineludible. Y perder diez kilos es mucho más fácil que quitarse 30.
Pues eso, que la vida sigue y la dieta también. Gracias por los apoyos recibidos.












4 Clientes satisfechos
Enero 17th, 2008 at 12:56 am
Ánimo con la dieta. Dicen que lo importante es la mezcla de alimentos. Mandarinas y aceitunas, mandarinas y aceitunas…
Enero 17th, 2008 at 11:46 am
Animo campeon!
pero ojo, que antes fueras un poco “tirillas” como dices tu, no significa que debas volver a serlo. Con unos kilitos mas que cuando yo te conocí (13 años se dicen pronto tio) estas mucho mas guapo, creeme. Ademas es totalmente normal que el cuerpo de un hombre cambie y se ensanche entre los 25 y los 30, no pretenderás estar igual que a los 17!.
Asi que aprende a comer sano, no te des a los excesos, busca la salud antes que la delgadez, y seguiras estando tan guapo como siempre!
Por su parte Myca tambien es “Grandecito” juas juas juas, pero como a el se la suda, ha cambiado el apuntarse al gimnasio conmigo por horas de practica de guitarra electrica y un monton de pelis de zombies.
Oye, prioridades, que le vamos a hacer..
(Mis agujetas van remitiendo despacio, por cierto, pero esta tarde toca segunda sesion sadomasoquista de Pilates, sinf sinf. ya pasaré por aqui a quejarme, ya…).
Enero 17th, 2008 at 1:32 pm
La verdad es que a simple vista yo nunca habría dicho que te hacía falta bajar peso, supongo que es verdad lo que dices de que a los altos no se os nota tanto. No se me habría ocurrido que andabas cerca de los 100.
Además, creo que el tema de los pesos nunca me ha preocupado en exceso porque yo siempre he estado en el caso contrario. Hasta que no me apunté al gimnasio no conseguí subir hasta los 65 kgs en los que me mantengo ahora, ya ves.
Enero 19th, 2008 at 12:15 pm
@Jorge: Si pudiese comer sólo mandarinas y aceitunas esa sí sería una dieta genial…
@Vampi: voy a enrojecer… por cierto ¿clases de guitarra y películas de zombis? ¡eso es tan genial que tiene que adelgazar a la fuerza! Yo bajaría peso sólo con las pesadillas
@Scavenger: ¡65 kilos! wow…
¡Responde!