Lonsdale y los “nazis”
En otro momento os hablaré de la boda de Enrique. O en otro blog.
Pero, mientras tanto, os voy a hablar de algo que me sucedió en ella. Transcurrida ya buena parte del baile, mi señora esposa y yo decidimos aprovechar que teníamos habitación en el hotel del banquete y nos cambiamos de ropa para estar más cómodos. Al bajar de nuevo al salón, tres amigos dijeron, en broma y sin mala intención, que Revann era una nazi. ¿El motivo? Llevaba una camiseta de Lonsdale.
Yo recordaba ligeramente que era una marca que en Móstoles se asociaba a comportamientos neonazis, pero la verdad es que nunca profundicé más sobre el tema.
Leyendo un poco la wikipedia, descubrí que se trata de una marca fundada en Inglaterra en 1960 y que se dedicó a fabricar equipos para boxeo antes de centrarse en el mundo de la moda. Hoy en día es una división del grupo Sports World International.
La compañía hereda su nombre de Hugh Cecil Lowther, quinto Conde de Lonsdale, que dio nombre a los cinturones homónimos que recibían los ganadores de las veladas de boxeo que el susodicho organizaba. Un ex boxeador le pidió permiso para usar su nombre para una marca de ropa dirigida a boxeadores. Y, de hecho, muchos grandes púgiles han utilizado sus artículos deportivos, tales como Muhammad Ali, Mike Tyson, Henry Cooper o Lennox Lewis.
El problema es que entre los 80 y los 90, Lonsdale se volvió popular tanto entre los skins como entre los mods, y Paul Weller, de The Jam, fue un gran difusor de la marca.
Según narra este interesante artículo en el Times, los extremistas de la derecha adoran el logo de la marca porque, con la cazadora dispuesta del modo correcto, quedan a la vista únicamente las letras NSDA. Con una más, formas las siglas del NationalSozialistische Deutsche ArbeiterPartei, el partido nacionalsocialista de Hítler.
Recientemente, y ante el rebrote de incidentes en Holanda, la marca puso en marcha una campaña publicitaria bajo el eslogan “A Lonsdale le gustan todos los colores”. Asimismo, la compañía se ha negado a suministrar stock a tiendas alemanas relacionadas con estos movimientos, y ha patrocinado campañas en defensa de los inmigrantes y derechos de los gays.
Asimismo, la marca ha patrocinado al Blackburn Rovers, concretamente en la temporada 2005/2006.
Como pide este buen hombre en su blog, los mods de pro que hay en el mundo deberían reivindicar la marca y arrancársela del imaginario colectivo a los skins que rondan por ahí.
Conclusión: Aunque no soy especialmente mod, pienso comprarme cuanto antes una camiseta de Lonsdale. Por un lado, quien llame nazi a mi mujer tendrá también que vérselas conmigo. Por otro, contribuiré a mejorar la imagen de una marca que me la suda. ¿Por qué? Supongo que sólo por fastidiar a los intolerantes. A quienes ven en la diferencia una amenaza, debido única y exclusivamente a su propio y paleto complejo de inferioridad, así como a una galopante envidia de pene que se manifiesta en los bates que exhiben de tan fálica manera.
















