Urion2

Agosto 10, 2007

Cosas de amor y eso

Archivado en: Vivencias, Reflexiones — Uriondo @ 1:59 pm

A veces no me doy cuenta de la suerte que tengo de tener a mi lado a Desi. Nunca pensé que encontraría a alguien capaz de aportarme tantas cosas, de ser tan leal, de apoyarme cuando la he necesitado. Supongo que el hecho de que me haya casado con ella este año es una prueba de que quiero pasar con ella el resto de mi vida. Como hijo de padres divorciados, eso supone para mí un alarde de optimismo, pero también me exige más voluntad, compromiso y seriedad que al común de la gente que me rodea.

Muchas veces no he entendido los motivos que han rodeado ciertas rupturas en mi entorno, y las he achacado a falta de esfuerzo o dejadez. Error mío. Hay veces en las que es mejor dejar las cosas antes de que alguien se haga mucho daño. De hecho, yo mismo he pasado por rupturas, y todas ellas han demostrado ser una bendición a posteriori.

Todo esto viene a cuento porque ayer tuvimos en casa a nuestra magnífica veterinaria, Ibone. Se trajo a su perrita Candela y disfrutamos de una velada bastante agradable. Buffy, eso sí, se llevó un pinchazo y vio cómo su nueva “amiga” usurpaba todos sus juguetes, los trocitos de hueso que tenía escondidos, y su sillón particular…

En algún momento de la noche, tuve una sensación de ternura acojonante. Hace apenas cuatro años, mi vida era satisfactoria en muy pocos aspectos y desastrosa en muchos. Hoy miro a mi mujer, a mi perrita y mi hogar, pienso en los proyectos vitales que tengo por delante, y me pregunto cómo ha pasado todo tan rápido y cómo ha podido ir todo tan bien. Puede que no sea capaz de controlarlo todo, y seguramente me encontraré con tropiezos y dificultades. Pero tengo una apasionante aventura por delante y quiero disfrutarla hasta el final.

Como dice Héctor: os quiero a todos.

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